Juez avala detención del esposo señalado por atropellarla hasta matarla
Parral, Chihuahua.— La muerte de Edna Marilyn C. L., de apenas 27 años, no fue un hecho aislado ni fortuito.
La Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas de Delitos por Razones de Género y la Familia (FEM) confirmó que la joven ya había sido víctima de violencia familiar, misma que nunca fue denunciada, y que hoy se convierte en una pieza clave dentro de la investigación por su homicidio.
Edna perdió la vida durante los primeros minutos del lunes en la colonia Infonavit Praderas, luego de ser arrollada brutalmente por una camioneta Ford F-150 Platinum modelo 2015, color blanco, cuyo impacto fue tan violento que murió de manera instantánea, sin posibilidad de recibir auxilio.
El vehículo era conducido presuntamente por su esposo, Juan de Dios V. M., quien fue detenido en el lugar por agentes de la Policía Municipal y puesto a disposición del Ministerio Público. Desde ese momento, el caso fue atraído por la FEM bajo el protocolo de investigación de homicidios de mujeres por razones de género, al existir una relación sentimental directa entre la víctima y el presunto responsable.
Durante una audiencia maratónica de casi siete horas, la defensa de Juan de Dios V. M. intentó invalidar la detención, alegando más de diez supuestas inconsistencias en el aseguramiento del imputado, con la intención de dejarlo en libertad.
Sin embargo, tras escuchar los argumentos de ambas partes y analizar los datos de prueba presentados por el Ministerio Público, el juez del Sistema Acusatorio Penal, Manuel Jurado Torres, resolvió que la detención se realizó dentro de los márgenes de la flagrancia y conforme a derecho, declarándola plenamente legal.
Familiares de Edna, visiblemente consternados, lo señalaron directamente como responsable, mientras que la autoridad judicial procedió a la formulación de imputación, abriendo el debate legal para definir si el acusado será vinculado a proceso.
La FEM confirmó que, durante las primeras diligencias, se acreditaron antecedentes de violencia dentro de la relación, los cuales jamás fueron denunciados, reflejando una vez más el patrón de mujeres que viven agresiones en silencio hasta que la violencia escala a consecuencias fatales.
El caso ha provocado indignación y conmoción social en Parral, no solo por la forma en que ocurrió el crimen, sino porque Edna era maestra, una joven profesionista cuya vida terminó en manos de quien debía cuidarla.
La investigación continúa, mientras el nombre de Edna se suma a la lista de mujeres cuya historia pudo tener otro final, pero quedó marcada por la violencia que nadie detuvo a tiempo.