Chihuahua.– Una supuesta desaparición que encendió alarmas terminó con un giro totalmente inesperado.
Ubaldo, de 75 años, mejor conocido como “El Profe”, había sido detenido por un incidente menor y se encontraba en la Comandancia Sur.
Tras ser liberado, salió por su propio pie… y a partir de ese momento nadie volvió a saber de él.
La familia lo esperó en casa y jamás llegó.
Al no tener noticias, se encendió la alerta: “El Profe” había desaparecido después de salir de la Comandancia Sur.
La Fiscalía activó el protocolo del Grupo de Ausentes, revisó cámaras, rutas y testimonios.
Todo apuntaba a un posible levantón o privación de la libertad.
Pero la verdad resultó insólita, Después de horas de búsqueda, la Fiscalía descubrió que Ubaldo nunca estuvo perdido… solo venía caminando rumbo a su casa.
Debido a su dificultad para caminar, avanzaba a paso extremadamente lento, sentándose constantemente en banquetas, bardas y lotes para descansar.
El recorrido que en vehículo se hace en 20 minutos, al “Profe” le tomó casi dos días completos.
Durante todo ese tiempo, la familia lo buscaba, la Fiscalía lo rastreaba y las autoridades temían lo peor… mientras él seguía su marcha, sin prisa y sin avisar a nadie.
Cuando finalmente llegó a su casa, agentes confirmaron su localización:
No estaba secuestrado. No estaba retenido. No estaba perdido. Solo tardó 36 horas en llegar caminando.
El caso generó comentarios entre corporaciones, pues la denuncia indicaba que “desapareció tras salir de la Comandancia Sur”, cuando en realidad el adulto mayor avanzaba por la ciudad a paso lento sin ayuda, sin teléfono y sin comunicación.
La familia agradeció la movilización, pero la reflexión quedó en el aire:
un adulto mayor solo puede detonar una emergencia sin siquiera darse cuenta.