La Comisión Federal de Electricidad instaló desde el mes de marzo pasado un medidor de forma errónea, lo puso en la casa de un vecino (se omiten los datos generales de los afectados y los domicilios para evitar mayores represalias) en vez de ponerlo en la del contratante.

Ello derivó en el cobro de 5 mil 124 kilowhathoras, cuando lo procedente, según dictámenes realizados, eran solo 2 mil 111 kilowhathoras.

La parte afectada pagó hasta 10 mil pesos de luz que el dos de septiembre de este año le cortaron el servicio por un supuesto adeudo de 80 pesos, lo cual era un error, debido a la mala instalación acreditada a la CFE, pues fue la responsable de los trámites y los trabajos.
La respuesta ante tal negligencia ha sido el tortuguismo. El señor Luis Raul Perez García, Gerente Comercial de CFE que se supone tiene que autorizar una nota de credito con saldo a favor de la persona afectada, se ha hecho el loco y no le ha dado la cara a la víctima de un evidente atropello de la paratestatal.
La afectada denunció ante la Procuraduría Federal del Consumidor el atraco del que fue víctima y del que pudo darse cuenta hasta el gran error que detectó, mientras que el funcionario responsable de solucionar el error, le ha puesto todo tipo de excusas, como que su expediente no esté, que anda en el baño y no puede atenderla, que salió a una diligencia, que anda comiendo, etcétera, y hasta la fecha no le ha dado una respuesta.
El colmo es que hasta a la PROFECO ha dejado sin respuesta la CFE, algo indignante pues la única recomendación que le han dado en ambas instancias federales, es que siga pagando el recibo de la luz o se la habrán de cortar. Tiene como plazo para evitar el corte este 20 de diciembre, a pesar de la controversia presentada ante la autoridad que debe procurar justicia para el consumidor.
Además, el vecino al que pusieron el medidor por error, al momento de CFE de retirarlo y dejarlo sin luz, puso su “diablito” y así tiene electricidad sin pagar un solo peso, a pesar de que eso es delito federal, pero no lo multan ni lo persiguen, mientras que a un usuario cumplido víctima de una negligencia de la paraestatal, han sido incapaces de darle respuestas.
La afectada tiene en su poder audios, fotos y documentos y todas las evidencias de su denuncia, con la que exhibe cómo es buena la CFE para cobar, pero mala cuando debe pagar sus errores.