Hidalgo del Parral.—
El sur de Chihuahua amaneció este martes con una mezcla de sorpresa y esperanza: un amplio convoy de la Secretaría de la Defensa Nacional atravesó las avenidas principales de Parral con vehículos artillados, aeronaves y personal militar altamente equipado. En una región sumergida en el miedo luego de la masacre en el carril de carreras y las balaceras recientes en Guachochi, muchos creyeron que finalmente el gobierno reaccionaba.
Pero la ilusión se rompió en cuestión de horas.
El despliegue no venía a combatir al crimen organizado, ni a reforzar operativos, ni a tranquilizar a una población aterrada. Venía solo de paso. Todo el equipamiento y el personal militar que desfiló frente a los ciudadanos tenía un destino muy distinto: una exhibición en la ciudad de Chihuahua.
Mientras familias enteras se repliegan antes de que oscurezca y comunidades serranas se quedan incomunicadas por los enfrentamientos nocturnos, el espectacular convoy tenía como objetivo participar en la exposición militar “La Gran Fuerza de México” en las instalaciones de la Feria de Santa Rita, a celebrarse del 28 de noviembre al 18 de diciembre, de 9:00 a 18:00 horas.
La región continúa sumida en una escalada violenta:
Carreteras tomadas por grupos antagónicos
Comunidades sometidas a toque de queda no oficial
Actividades comerciales paralizadas
Familias enteras huyendo de la sierra
El mensaje que derivó del despliegue militar resultó contundente para la ciudadanía: la seguridad no es la prioridad.
Para los habitantes del sur, ver pasar helicópteros, camiones blindados y personal armado sin que siquiera se detuvieran fue un recordatorio doloroso: en esta guerra, la población está sola.