Chihuahua.- Una repentina lluvia sorprendió a los habitantes del norte de la ciudad, dejando bajo el agua diversas vialidades como la zona de la hidroeléctrica de Chicoacé y los arcos de Sosa Vera. En cuestión de minutos, los acumulamientos hicieron intransitables varios tramos, provocando complicaciones para automovilistas y peatones.
Aunque el aguacero ya cesó, la cantidad de agua estancada mantiene riesgos de incidentes viales, además de la posibilidad de que se registren afectaciones posteriores en infraestructura y viviendas. Autoridades municipales exhortaron a conducir con precaución y evitar calles con niveles altos de agua.
Protección Civil señaló que se mantiene la alerta por la probabilidad de más lluvias en el transcurso de la semana, por lo que continúan los recorridos para evaluar daños y atender reportes ciudadanos.
Chapuzón al norte