Por: El Escribiente
El asesinato de Jasiel Giovanny la semana pasada cimbra a la sociedad entera, por la saña con que fue cometido y el contexto en el que ocurrió, en una zona de la ciudad afectada por el abandono y la desintegración familiar.
La versión inicial apuntaba a que el pequeño estaba jugando en el parque cuando desapareció, lo que motivó intensos operativos de búsqueda. No era para menos. Fueron desplegadas la Comisión Estatal de Búsqueda, Agencia Estatal de Investigación y el área de inteligencia de la Policía Municipal, con canes, drones y voluntarios que se sumaron a las labores.
La historia del niño desaparecido dio un vuelco fatal cuando fue encontrado el cadáver del pequeño a unas 15 cuadras del lugar de donde se perdió. Estaba su cuerpo en una bolsa, con señales de puñaladas en la espalda y el pecho, así como signos de agresión sexual.
El horripilante espectáculo continuó cuando se supo que el padrastro, Abraham Alejandro F.D, estaba declarando en la Fiscalía del Estado, donde estuvo a punto de ocurrir otra tragedia.
El sujeto trató de irse y al ser notable su comportamiento sospechoso, los elementos investigadores lo impidieron. No sería la primera vez que tenían a un presunto asesinto y lo hubieran dejado ir, pero ahora sí se fajó los pantalones la Unidad de Delitos Sexuales de la Fiscalía Zona Centro, con horas extra de trabajo para evitar que se fuera el sujeto.
Más allá de la audiencia realizada el fin de semana y un papel de la autoridad que fue de menos a más e impidió que el caso se cayera, lo que deja de lección este doloroso episodio de la historia de Chihuahua es la forma tan enfermiza y con saña con la que puede ser asesinado un niño inocente.
Si responsable de tal crimen y el hecho mismo debe sacudir la conciencia colectiva para que los padres vigilen mejor a sus hijos, piensen muy bien qué adultos pueden convivir con los pequeños y nunca hagan confianza ante nada, cuando se trate de niños y niñas.
Solo así, y con una investigación sólida que derive en una sentencia ejemplar contra el asesino, la muerte de Jasiel no habrá sido en vano.
La alcaldesa de Guadalupe y Calvo, Ana Laura González Ábrego, dio muestras de que le vale un soberano cacahuate la seguridad de su población, al lanzar un video en redes sociales desde su casa, avisándole al pueblo que ahí iba a estar resguadada con su escolta de la Guardia Nacional, pidiéndoles a los pobladores que hicieran lo mismo.
Así lo hizo tras horas, días de intensas balaceras en la comunidad alejada de Chihuahua, durante los cuales los sicarios del Cártel de Juárez y el Cártel de Sinaloa se pasearon y enfrentaron a unos cuantos pasos de la Presidencia Municipal, sembrando el terror en toda la comunidad.
Resulta lamentable el espectáculo que dio la alcaldesa, igual o peor que las declaraciones rayando en el insulto de los fiscales general y de la zona sur, César Jauregui y Juan Carlos Portillo, en el sentido de que no había incidentes mayores en Guadalupe y Calvo, cuando toda la población tenía que estar resguardada porque el pueblo estaba entre los dos fuegos de los cárteles.
Resulta lamentable el papel de la alcaldesa escondida en su casa con su gran escolta con cargo al erario, tan lamentable como el inútil despliegue de la Fiscalía General del Estado, del Ejército, de la Policía Estatal, de la misma Guardia Nacional, que tienen bases, oficinas y cuarteles en la cabecera de Guadalupe y Calvo, pero más bien están como adornos, sin mover un dedo para impedir que los criminales impongan su ley.
Son una vergüenza de autoridades, una vergüenza de gobiernos, el de la alcaldesa González Ábrego, pero también el estatal y el federal.
Seguramente los priistas ya le sacaron todo el jugo al PAN, con candidaturas y puestos de gobierno, tanto que ahora están anunciando que “Vamos solos con todas las candidaturas para el 2027”, según Jorge Meade, Secretario de Organización del CEN.
El Partido Revolucionario Institucional anuncióde manera categórica que competirá sin alianzas en todas las candidaturas rumbo al proceso electoral de 2027, con el respaldo de su militancia, estructuras y el compromiso de ser la única oposición con claridad, firmeza y convicción democrática.
Tanto en Chihuahua como en Juárez, Meade repitió el mensaje que suena entre chantaje, extorsión, venganza y berrinche contra el PAN, con el que fue aliado en las elecciones pasadas, dándole así la razón a Andrés Manuel López Obrador, el mismo que hace años había acusado que el PRIAN era uno solo, a pesar de que fueran dos partidos políticos formales.
“Hoy, el PRI es la voz que más resuena en la oposición. Por eso Vamos solos con todas las candidaturas porque somos la única fuerza política que realmente le está hablando de frente al pueblo de México”, Nunca Más, un militante sacrificado por una
coalición, no estamos cerrados al dialogo, de valorar si es viable en los estados buscar aliados, pero serán nuestros militantes prioridad”, asentó Meade Ocaranza.
“El PRI no será parte de ninguna simulación. Vamos solos, porque somos opositores y lo hacemos porque estamos convencidos que estamos del lado correcto de la historia; por eso reitero el valor la fortaleza nuestra definición de nuestros legisladores federales, así como los diputados locales, y nuestros frentes en el senado”, señaló el representante nacional del PRI.
Si ahora los priistas ya no quieren nada con el PAN, seguramente, pues, es porque exprimieron la alianza a conveniencia desde hace mucho. Pero igual los panistas ya no quieren nada con el PRI, si ya vieron que los tricolores han sido los más beneficiados de los puestos y posiciones logradas, muy escasas en vista del avance de Morena por todo el país, del que Chihuahua no escapa.