Chihuahua, Chih.— La gobernadora María Eugenia Campos Galván soltó una declaración que encendió de inmediato el tablero político rumbo a la sucesión de la Presidencia Municipal de Chihuahua.
Luego de la reunión celebrada ayer, la mandataria estatal aclaró que el gesto de levantar la mano no fue exclusivo para Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno, sino para todos los personajes que se encontraban sobre el pódium.
Y ahí fue donde la declaración tomó otro rumbo.
A su llegada a Palacio de Gobierno, Campos Galván fue cuestionada sobre el mensaje político que dejó el encuentro y aseguró que, de haber estado presentes otros nombres que han comenzado a sonar para buscar la candidatura panista por la alcaldía capitalina, también les habría levantado la mano.
Entre esos perfiles mencionó a César Jáuregui, Alfredo Chávez y Alan Falomir, dejando claro que, al menos por ahora, no existe un “ungido” públicamente desde Palacio.
La gobernadora celebró el ambiente que se vivió tanto durante la sesión del Consejo Estatal del Partido Acción Nacional como en la reunión posterior, donde coincidieron Daniela Álvarez, Santiago de la Peña, Marco Bonilla y el alcalde de Saucillo, Fito Gardea.
Pero el mensaje político quedó sobre la mesa: la carrera por la alcaldía capitalina comienza a calentarse y varios nombres ya están moviendo sus piezas.
El “levantón de mano” de Maru Campos, aunque presentado como un gesto de respaldo general, inevitablemente abrió la puerta a las lecturas políticas: todos caben en la fotografía, pero todavía nadie tiene la candidatura en la bolsa.
Por ahora, la gobernadora parece jugar con varias cartas sobre la mesa, mientras dentro del PAN comienzan a medirse fuerzas, simpatías y posibilidades.
Y mientras unos levantan la mano, otros seguramente ya están contando votos.