Teherán ha afirmado que Estados Unidos “se vio obligado a firmar una rendición”, mientras el Ejército iraní declaró que sus enemigos “no tenían otra opción que aceptar la derrota”. Por su lado, Israel anunció que las FDI seguirán combatiendo en Líbano, Siria y Gaza “por tiempo indefinido”.
El acuerdo inicial alcanzado el domingo entre Estados Unidos e Irán ya se ha topado con obstáculos, en medio de las afirmaciones de Teherán de que aspira a controlar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz como vencedor de la guerra, e Israel insistiendo en que conservará las tierras tomadas en Líbano en su combate contra Hezbolá.