Expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) advirtieron ayer que los archivos liberados hasta ahora sobre el difunto delincuente sexual, Jeffrey Epstein, socavan la rendición de cuentas por posibles crímenes de lesa humanidad (incluida esclavitud sexual, violencia reproductiva, tortura y feminicidio contra mujeres y niñas) y urgieron investigaciones internacionales al señalar que nadie está por encima de la ley.
Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump reiteró en un audio en X: “no tengo nada que ocultar ni que ver con Epstein. Entraron con la esperanza de encontrarlo y hallaron justo lo contrario, he sido totalmente exonerado”, afirmó sin mencionar la amistad que por años lo unió al depredador sexual.
“Tan grave es la escala, la naturaleza, el carácter sistemático y el alcance trasnacional de estas atrocidades contra mujeres y niñas, que varias de ellas podrían razonablemente alcanzar el umbral legal de crímenes contra la humanidad”, resaltaron los expertos de la ONU en un comunicado. Entre los firmantes figura Reem Alsalem, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra Mujeres y Niñas.
“Todas las acusaciones de los archivos Epstein son de naturaleza atroz y requieren una investigación independiente, exhaustiva e imparcial, así como indagaciones para determinar cómo tales crímenes pudieron haber tenido lugar durante tanto tiempo”, manifestaron.
A pesar de la magnitud de las revelaciones, que incluyen más de 3 millones de páginas, 2 mil videos y 180 mil imágenes, los expertos hicieron notar sobre graves fallos de cumplimiento y redacciones fallidas que expusieron información sensible de las víctimas y que a menudo se produjeron daños antes de que se retiraran los registros.
La rendición de cuentas, limitada: especialistas
La rendición de cuentas ha sido limitada y sólo se investiga a un colaborador cercano. En virtud de los derechos humanos a escala internacional, los Estados tienen la obligación de prevenir, investigar y sancionar la violencia contra mujeres y niñas, incluidos los actos cometidos por particulares, destacaron los expertos.
“El fracaso de los gobiernos a la hora de investigar y procesar eficazmente a los responsables de estos crímenes, incluso por complicidad o aquiescencia, cuando existe jurisdicción, corre el riesgo de socavar los marcos jurídicos destinados a prevenir y responder a la violencia contra mujeres y niñas”, apercibieron.
“Es imperativo que los gobiernos actúen con decisión para exigir responsabilidades a los perpetradores”, indicaron los expertos. “Nadie es demasiado rico ni poderoso para estar por encima de la ley”, aseveraron.
En Estados Unidos, el congresista republicano Thomas Massie exigió transparencia total sobre los documentos restantes, mientras la también representante conservadora, Nancy Mace, reiteró su apoyo a las sobrevivientes y pidió terminar con cualquier encubrimiento.
El Departamento de Justicia anunció antier que no publicará más archivos, con sólo dos por ciento del contenido difundido al público que consta de 6 millones de documentos.