Una fiesta latina y una carta de amor a su Puerto Rico natal.
Así fue el espectáculo que ofreció Bad Bunny este domingo en el medio tiempo del Super Bowl, uno de los escenarios más codiciados por los artistas.
Fue un show de poco más de 13 minutos que estuvo cargado de mensajes y símbolos, y contó con las actuaciones inesperadas de Lady Gaga y del puertorriqueño Ricky Martin como invitados.
También con cameos del actor de origen chileno Pedro Pascal, la rapera de familia dominicana Cardi B y la cantante colombiana Karol G, a quienes se pudo ver bailando en el porche de la famosa “casita” del artista, un elemento habitual en sus espectáculos que simula una casa tradicional puertorriqueña.
Transportándose a través de escenarios que aludían a la historia y la cultura latinoamericana —como una plantación de caña de azúcar, una barbería y su ya icónico par de sillas plásticas a la sombra de un árbol de plátano— el boricua interpretó un popurrí de sus mayores éxitos, entre ellos “Tití me preguntó”, “El apagón”, y “NUEVAYoL”.