Un mes de dimes y diretes entre Cuba y Estados Unidos

Fuerzas estadounidenses lanzan una operación militar contra distintos puntos de Venezuela, principalmente Caracas, con el fin de capturar al presidente de ese país, Nicolás Maduro. Ese mismo día, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, calificó la acción como un “criminal ataque” que merecía una reacción “urgente de la comunidad internacional”.

3 de enero. En entrevista con New York Post, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, menciona por primera vez que la operación estadounidense en Venezuela dejó cubanos muertos. “¿Sabes? Muchos cubanos perdieron la vida anoche… estaban protegiendo a Maduro. Eso no fue una buena decisión”, declaró el mandatario.

4 de enero. Por medio del periódico oficial Granma, el régimen cubano reconoce la muerte de 32 militares en el ataque estadounidense. “Fieles a sus responsabilidades con la seguridad y la defensa, nuestros compatriotas cumplieron digna y heroicamente con su deber y cayeron, tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones”, dice un párrafo del artículo. Los uniformados cumplían labores de seguridad en torno a Maduro.

4 de enero. A bordo del Air Force One, Donald Trump descarta que Estados Unidos tenga previstas acciones militares contra Cuba. “No creo que necesitemos ninguna acción”, dijo Trump. “Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano”, indica. La caída de Maduro implicó que las entregas de crudo que realizaba Venezuela a Cuba se suspendieran.

6 de enero. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rinde honor a los soldados caídos en la defensa de Maduro a través de su cuenta de X. “Derramaron su sangre cumpliendo con su deber de revolucionarios e internacionalistas”, señala.

11 de enero. A través de su cuenta en Truth Social, Donald Trump vuelve a la carga contra la isla, y denuncia que “Cuba vivió durante muchos años de las grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proveía ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no más!”. Con mayúsculas, recalca que ya “¡no habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero!” y llama a La Habana a alcanzar un acuerdo con Washington “antes de que sea demasiado tarde”.

11 de enero. Horas después del mensaje de Trump, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, responde a través de Twitter. “Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer”, apunta. También señaló que su país “se prepara” y que la gente está “dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”.

12 de enero. Díaz-Canel vuelve a referirse a las palabras de Trump y desmiente que existieran negociaciones con Estados Unidos. “Como demuestra la historia, las relaciones entre EE. UU. y Cuba, para que avancen, deben basarse en el Derecho Internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica”, escribió el mandatario en X. Solo reconoció “contactos técnicos” relacionados con temas migratorios.

14 de enero. Cuba confirma que el ataque de EE. UU. a Venezuela dejó militares cubanos heridos. La televisión oficial mostró imágenes de cubanos trasladados de Caracas a La Habana, algunos en sillas de ruedas.

14 de enero. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informa que Estados Unidos enviará ayuda humanitaria a las personas afectadas por el huracán Melissa. Se trata de 3 millones de dólares en asistencia que será canalizada a través de la Iglesia católica. “Estamos colaborando con la Iglesia católica y con distintos socios para asegurar que la ayuda llegue directamente a los cubanos, y no al régimen ilegítimo. La Administración Trump reafirma su apoyo al pueblo cubano”, agrega Rubio en el comunicado distribuido a través de X.

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