El presidente Donald Trump negó ayer de nueva cuenta haber tenido amistad con el difunto delincuente sexual, Jeffrey Epstein, al reiterar que nunca fue a su isla y acusó al periodista Michael Wolff de ser un “autor” corrupto.
“No sólo no era amigo de Jeffrey Epstein, sino que, según la información que acaba de publicar el Departamento de Justicia, Epstein y un autor mentiroso y sin escrúpulos llamado Michael Wolff conspiraron para perjudicarme a mí y a mi presidencia. Ahí queda la esperanza contra toda intención de la izquierda radical, a algunos de cuyos miembros voy a demandar. Además, a diferencia de tanta gente a la que le gusta hablar mal, nunca fui a la infestada isla, pero casi todos estos demócratas corruptos y sus donantes sí lo hicieron”, afirmó el mandatario republicano en su red social Truth Social.
El mandatario fue amigo del depredador sexual más de una década y en diversos medios se han publicado muchas fotografías de ambos socializando. También ha declarado que rompió sus vínculos con Epstein a inicios de este siglo.
El ex presidente Bill Clinton y su esposa y ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, acordaron testificar en una investigación de la Cámara de Representantes sobre Epstein, reportó NBC News.
Entre los más de 3 millones de archivos recién publicados por el Departamento de Justicia se reveló que el delincuente sexual traficó niñas a terceros, pese a negaciones oficiales, con acusaciones de sacrificios rituales y canibalismo en documentos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).
Según el documento EFTA00147661, la FBI entrevistó a una presunta víctima de violación por parte de George HW Bush, ex presidente de Estados Unidos.
La víctima relató que mientras estaba en un yate propiedad de Epstein “presenció cómo hombres afroestadunidenses mantenían relaciones sexuales con mujeres rubias” hasta hacerlas sangrar, informó el Departamento de Justicia en los archivos revelados.