La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió el viernes varios avisos alertando de una “situación potencialmente peligrosa” en cinco espacios aéreos sobre el Pacífico, desde México a Ecuador, incluidas Panamá y Colombia, “debido a actividades militares”. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de México, matizó en un comunicado el aviso estadounidense, afirmando que tenía “carácter preventivo” y que “no existen implicaciones operativas ni restricciones para México, ni para aerolíneas u operadores mexicanos”.
La propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se remitió al comunicado de la SICT y, preguntada por qué tipo de maniobras militares puede estar llevando a cabo Estados Unidos, se limitó a decir “nada, no hay nada…, en territorio nacional, nada”. Tampoco hay constancia de cancelaciones de vuelos comerciales. Sin embargo, no faltaron las especulaciones e incluso el Gabinete de Seguridad de México salió a explicar la presencia de un avión estadounidense de transporte militar en Toluca.
¿Qué son las NOTAM?
Un Notice To Airmen (‘aviso a aviadores’ o NOTAM, por sus siglas en inglés) es un boletín que emite la autoridad aérea estadounidense. Sigue un formato estandarizado para que cualquier piloto pueda leerlo. “Es el equivalente a lo que en la Agencia Europea de Seguridad Aérea se llama Conflict Zone Information Bulletin”, explica Francisco Cruz, del Departamento Técnico del sindicado español de pilotos SEPLA. En este caso, se emitieron avisos sobre cinco zonas en las que se advierte del peligro por “interferencias del GPS” y por “actividades militares que no se especifican”, detalla Cruz.
Las medidas de los operadores en estos casos, explica, consisten en establecer “planes de contingencia, como cargar más combustible por si hay que hacer cambios de ruta, o la planificación de aeródromos alternativos que haya en la zona”. Pero eso no indica que vaya a haber un ataque estadounidense. “Por ejemplo, en el caso de Venezuela, lo que hicieron fue publicar una prohibición de vuelos”, retirada después del ataque, que inicialmente afectaba únicamente a las aerolíneas estadounidenses, pero que luego fue replicada, por ejemplo, también por la Agencia Europea.
La aviación global “está muy coordinada”, explica Cruz. Y recuerda que, después del caso del Vuelo MH17 de Malaysian Airlines derribado por error por un misil ruso, la Organización Internacional de la Aviación Civil (ICAO) publicó un manual de operaciones aéreas sobre zonas de guerra que establece “unos protocolos de seguridad para evitar que un accidente así pudiera volver a repetirse”.