Ariana Morales y Rodolfo Lechuga comenzaron con un préstamo familiar su sueño de dedicarse al negocio de los bienes raíces; de emprendedores que se conocieron como estudiantes en la Facultad de Contaduría y Administración de la UACH, pasaron a ser esposos y socios en el proyecto del Grupo R10, el que ahora proyecta la construcción de la Torre Zahara, la más alta de Chihuahua.
El grupo inmobiliario nacido en 2015 no es producto de grandes capitales inmiscuidos en el negocio ni de los privilegios que brindan los contactos. Es, más bien, el producto del trabajo, el esfuerzo, la fe y el apoyo familiar.
Ariana cuenta que, desde que comenzaron a dibujar los sueños en pareja, tenían la idea de trabajar con honestidad, constancia, visión, disciplina “y la convicción de que, si hacíamos las cosas correctamente, íbamos a lograr algo grande para Chihuahua”.
Desde sus tiempos de estudiantes, dice, compartían el sueño de dedicarnse algún día a los bienes raíces, sin tener los grandes recursos para invertir, pero sí todo el apoyo como pareja y como familia.
“De hecho, para nuestro primer proyecto campestre recibimos un préstamo familiar. Ese apoyo, junto con el respaldo incondicional que nos hemos dado como pareja y las ganas de salir adelante, nos permitió dar el primer paso para adquirir y desarrollar nuestro primer proyecto. Fue una etapa de muchísimo esfuerzo: atendíamos ventas, administración, mensajes hasta la madrugada y recorríamos los terrenos personalmente todos los días”, recuerda Ariana.
Ese primer proyecto funcionó incluso mejor de lo que esperaban y, gracias a las ventas, pudieron invertir en infraestructura, cumplir todos los compromisos y continuar desarrollando nuevos terrenos. Con el tiempo, todo ese trabajo los llevó a consolidar más de 30 proyectos campestres, con más de siete mil clientes activos que hoy disfrutan su patrimonio dentro de los desarrollos de Grupo R10.
Formalidad impulsó el crecimiento de Grupo R10
“Un punto fundamental en nuestra historia fue la formalidad. Desde el principio decidimos trabajar como una empresa seria: facturación, cumplimiento fiscal, alta patronal, procesos administrativos claros y total transparencia con nuestros clientes. Formalizarnos no solo nos dio orden, sino que aceleró nuestro crecimiento”, asienta Ariana Morales.
“Los bancos empezaron a confiar en nosotros, nuestro equipo comenzó a expandirse, y la operación se fortaleció. Hoy generamos más de 39 empleos directos entre nuestras divisiones campestre y vertical,
además de una gran cantidad de empleos indirectos en construcción, urbanización, proveeduría y servicios especializados”.
En 2021, el grupo inmobiliario dio un paso más, al incursionar en vivienda vertical. Comenzó con la compra de un terreno en San Felipe y desarrolló Torre Lynx, su primer edificio, que se vendió completamente en menos de seis meses y se entregó en mayo de 2023.
Ese éxito condujo a constituir formalmente R10 Desarrollos, S.A. De C.V., la empresa encargada del área vertical bajo la marca GRUPOR10®, registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
“Después de Lynx iniciamos Torre Aura, un proyecto de 48 unidades que se vendió en su totalidad en solo tres meses. Actualmente se encuentra en su última etapa de obra, representando un paso muy importante para nuestros clientes y para la consolidación de nuestra marca en vivienda vertical”, afirma.
El camino a la torre más alta de Chihuahua
En 2024, la empresa adquirió los predios donde se desarrollan Torre Sophia y Torre Zahara, proyectos de gran escala trabajados con despachos de arquitectura, urbanismo e ingeniería, alineados a una visión moderna, sostenible y responsable de ciudad.
La Torre Zahara es es de los proyectos inmobiliarios que más expectativa ha generado en Chihuahua, pues está proyectada como un edificio con 189 departamentos y 13 penthouses, de los que ya están adquiridos el 25 por ciento y habrán de entregarse en 2029, según las estimaciones del proyecto.
Además del área vertical y campestre, el grupo también participa en proyectos turísticos y de experiencias, como Sierra Real y las cabañas de Reserva Cabins, también opera una línea de renta de maquinaria pesada, que le permite fortalecer su capacidad operativa y apoyar el desarrollo de infraestructura en sus propios proyectos y en la región.
“Hoy, después de casi una década, puedo decir que GRUPOR10® es un grupo chihuahuense sólido, responsable y comprometido con el crecimiento de la región. Nuestro camino no ha sido fácil, pero ha sido transparente, honesto y lleno de aprendizaje”, señala. “Nuestro compromiso sigue siendo el mismo: desarrollar proyectos que
impulsen inversión, generen oportunidades y eleven la calidad de vida en Chihuahua”.