Se multiplican denuncias: acusan a oftalmóloga de dejar ciegos a pacientes en clínica privada

Prometía frenar la pérdida visual; hoy afectados viven en la oscuridad

La indignación crece y las denuncias se multiplican contra la doctora Berenice, oftalmóloga que atiende en la Clínica Santa Lucía, a quien pacientes y familiares señalan por presuntas prácticas médicas que habrían terminado en ceguera casi total, bajo un patrón que se repite una y otra vez.

Uno de los casos más alarmantes ocurrió el año pasado, cuando un paciente adulto acudió a consulta buscando detener el avance de la pérdida visual. Aunque su visión estaba dañada, aún podía reconocer letras grandes, caminar sin apoyo y valerse por sí mismo.

Durante la valoración, la especialista fue clara en un punto, pero contundente en la promesa: no habría recuperación total, pero una cirugía podría frenar el deterioro e incluso permitirle ver “igual o un poco mejor”.

La intervención fue altamente invasiva: cirugía de catarata, colocación de lente intraocular, vitrectomía, endoláser y aplicación de silicona.
El resultado fue devastador: el paciente nunca volvió a ver.

Al principio, la respuesta fue que se trataba de un proceso normal de recuperación. Pasaron semanas, luego meses, y la mejoría jamás llegó.

Después vino una nueva indicación: inyecciones intraoculares de alto costo, supuestamente necesarias para “mejorar la evolución”. No hubo avances, solo más gastos y más daño emocional.

Tras hacerse pública esta historia, más personas comenzaron a alzar la voz. Los testimonios coinciden de forma inquietante:

La misma cirugía recomendada

Inyecciones costosas posteriores

Ninguna mejoría real

Y finalmente, la sugerencia de operar el otro ojo, aun cuando el primero terminó prácticamente ciego

Hoy, más de un año después, el paciente del caso inicial vive con visión casi nula, una condición que transformó por completo su vida y la de su familia.

Los denunciantes aseguran que no buscan linchamientos, sino evitar que más personas atraviesen por el mismo infierno, confiando en procedimientos irreversibles sin información clara, sin segundas opiniones y sin resultados.

Desde la publicación de las primeras notas, las quejas no han dejado de llegar, lo que enciende focos rojos y plantea la necesidad urgente de una revisión médica y legal.

Mientras tanto, los pacientes afectados siguen esperando respuestas, y la pregunta queda en el aire:

¿Cuántas personas más deben perder la vista antes de que alguien intervenga?

Written by 

Related posts

Leave a Comment