Chihuahua, Chih.— Habitantes de la calle Arco del César #17327 denunciaron una situación que, aseguran, se ha convertido en un verdadero martirio: reuniones multitudinarias, música a todo volumen y consumo de alcohol en la vía pública que se prolongan hasta el amanecer cada fin de semana, sin que la autoridad municipal intervenga.
De acuerdo con testimonios recabados, el domicilio señalado —donde la propietaria se identifica como maestra y su esposo como conserje escolar— opera, presuntamente, como un punto de convivencia que rebasa por completo el uso habitacional. Los vecinos afirman que los asistentes llegan en grupo, algunos en vehículos identificados como pertenecientes a trabajadores de Mega Cable, y extienden las celebraciones por horas, incluso hasta el día siguiente.
A pesar de las múltiples llamadas realizadas al sistema de emergencias, residentes aseguran que ninguna unidad de Seguridad Pública Municipal acude a verificar la situación. En uno de los casos, señalan que la patrulla 1671, bajo el mando del oficial Jesús Miguel Legarda Martínez, habría respondido con intimidación y amenazas a un ciudadano que solicitó apoyo para detener el escándalo.
Los colonos señalan una serie de faltas que, a su juicio, permanecen sin ser atendidas:
Alteración del orden público
Consumo de bebidas embriagantes en la vía pública
Ruido excesivo durante la madrugada
Uso presuntamente indebido del domicilio como espacio de eventos
Los afectados exigen la intervención inmediata de las autoridades municipales, así como una revisión interna sobre la actuación de los agentes señalados, al considerar que la comunidad se encuentra sin protección y expuesta a un ambiente que califican como “incontrolable”.
Mientras tanto, los residentes temen que la situación escale y continúe deteriorando la tranquilidad de la zona.