La tarde de este miércoles se desató una intensa movilización policiaca en la colonia Lealtad, luego de que vecinos reportaran un vehículo en llamas sobre la calle 37 y Melchor Ocampo. Al llegar las primeras unidades, lo que encontraron fue un Ford Fusion 2016 parcialmente incendiado, con la cajuela quemada y el interior repleto de casquillos percutidos, presuntamente el mismo automóvil usado en el ataque armado ocurrido horas antes en la colonia Santa Rosa.
Testigos aseguraron que dos sujetos encapuchados llegaron a la zona con evidente prisa.
El primero vestía pantalón negro, camisa blanca y un pasamontañas, mismo que —según los reportes— roció combustible y le prendió fuego a la cajuela.
El segundo, de ropa completamente negra y mochila del mismo color, vigilaba el área mientras se consumaba el intento de incendio.
Sin embargo, las llamas no lograron extenderse como esperaban. El fuego se apagó rápidamente, dejando solo la parte trasera del auto calcinada. Antes de que los vecinos salieran o que llegaran las unidades de emergencia, ambos sujetos corrieron rumbo a la calle Zubirán, perdiéndose entre viviendas y callejones.
Al interior del vehículo, agentes encontraron múltiples casquillos esparcidos, lo que reforzó la versión de que esta unidad habría sido utilizada como vehículo de escape en el ataque de Santa Rosa, donde un hombre fue baleado en repetidas ocasiones y posteriormente murió en una clínica.
Instantes después arribaron agentes ministeriales, policías municipales del área de Inteligencia y personal del cuerpo de Bomberos, quienes aseguraron la escena y sofocaron los restos del incendio. La zona permaneció acordonada por varios minutos mientras peritos analizaban los casquillos y revisaban el interior del automóvil en busca de evidencias.
El hallazgo del vehículo quemado y con municiones dentro se convierte en una línea clave de investigación para esclarecer el ataque de Santa Rosa y dar con los responsables, quienes —según los primeros indicios— abandonaron el auto en un intento fallido por borrar cualquier rastro.
Las autoridades mantienen un operativo en la zona y continúan recabando testimonios para establecer la ruta de escape de los presuntos agresores.