Chihuahua.— La capital amaneció blindada. Más de 100 elementos del Ejército Mexicano llegaron con la orden directa de frenar la sangrienta ola de homicidios que mantiene en vilo a la ciudad.
El arribo —descrito por autoridades como urgente y estratégico— refuerza la presencia militar en las calles ante el repunte de ejecuciones, ataques armados y hallazgos de cuerpos en las últimas semanas.
Carlos Fortunato Sánchez Cobos, comandante del 23° Batallón de Infantería y líder de la Operación Chihuahua, confirmó que los soldados se integran a las acciones del Operativo Frontera Norte, enfocado en barrer con armas, drogas y grupos delictivos mediante patrullajes, cateos y operativos coordinados.
Los militares también ejecutarán órdenes de aprehensión, técnicas de investigación e intervenciones quirúrgicas contra objetivos prioritarios, con la consigna de romper la estructura de los grupos criminales que operan en la capital.
La instrucción es clara: no retroceder.
Sánchez Cobos reveló que la permanencia del Ejército será por tiempo indefinido, mientras los indicadores de violencia no cedan. Por ahora, no está prevista la llegada de más tropas, pero el despliegue actual se mantendrá activo día y noche, a cualquier costo.
La ciudad está en modo militar.
El mensaje está dado: la guerra contra la homicida ola delictiva va en serio.