Chihuahua, Chih.-
La tarde de este sábado se convirtió en una auténtica escena de pesadilla, cuando dos muchachas irrumpieron en el Hospital General… pero una de ellas terminaría protagonizando uno de los episodios más macabros y desgarradores del año.
Según fuentes internas, la joven llegó retorciéndose del dolor y pidió consulta por un supuesto malestar abdominal. Sin embargo, apenas la pasaron, pidió ir al baño… y ahí comenzó el infierno.
Una vez dentro del sanitario, la joven se encerró, y en cuestión de minutos, según relataron testigos, comenzaron a escucharse ruidos extraños, golpes y quejidos. Lo que nadie esperaba es que la muchacha se provocara un aborto ahí mismo, expulsando al feto y la placenta como si se tratara de basura.
El personal quedó atónito cuando abrió la puerta y encontró la escena: el producto tirado, aún con restos de sangre, y la joven limpiándose para después salir con total frialdad.
En un acto de absoluta indiferencia, la muchacha y su acompañante abandonaron el hospital a toda prisa, dejando atrás un escenario doloroso y perturbador.
La Fiscalía llegó minutos después para levantar el feto, asegurar el área y comenzar las investigaciones. El caso ha generado indignación, impacto y un profundo debate entre quienes presenciaron el espeluznante hecho.
Lo que debía ser una tarde tranquila en el Hospital General, terminó convertido en un capítulo oscuro, donde la tragedia, la desesperación y el abandono se mezclaron en una escena que nadie podrá olvidar.