Chihuahua.- Cerca de las diez de la mañana, un amplio grupo de ciudadanos en su mayoría jóvenes de la generación Z se reunió en la glorieta de Pancho Villa para iniciar una movilización en memoria del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, asesinado el primero de noviembre.
Vestidos de blanco y portando sombreros, pancartas y banderas de México, algunos con manchas rojas simbólicas, comenzaron a avanzar por avenida Universidad con rumbo al centro de la ciudad.
El contingente llegó alrededor de las diez cuarenta a la zona centro, donde se unieron más participantes antes de continuar su trayecto. Durante el recorrido se escucharon consignas que exigían justicia, seguridad y un alto a la violencia en el país.
La marcha, según explicó Josué Chavira, uno de los organizadores del Movimiento Civil Carlos Manzo, tuvo un carácter totalmente pacífico y sin vínculo con partidos políticos.
Mientras avanzaban, los manifestantes también exigieron la destitución de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la salida del partido Morena de los distintos poderes del país, señalando que las instituciones no están respondiendo al clima de violencia que afecta a miles de familias. Las banderas negras y las mantas con mensajes de inconformidad reflejaban el malestar que detonó la movilización.
La protesta formó parte de una convocatoria nacional que incluyó marchas simultáneas en estados como Ciudad de México, Guanajuato y San Luis Potosí, con el objetivo de visibilizar la indignación y exigir acciones que garanticen la seguridad de la población.
Aunque en Chihuahua un tramo de avenida Universidad fue cerrado por un operativo de la Policía Municipal que detuvo el avance de un grupo, el contingente principal logró llegar hasta la Plaza Mayor para concluir su manifestación sin incidentes.





