Chihuahua.– La calma se rompió en el exclusivo fraccionamiento Residencial Leones, donde vecinos y guardias de seguridad privada terminaron a golpes en plena calle por el control de la administración del lugar.
De acuerdo con los residentes, todo comenzó por supuestos cobros irregulares de hasta seis mil pesos y la negativa de los encargados a rendir cuentas sobre el dinero del mantenimiento.
Durante el pleito, uno de los vecinos resultó lesionado y se denunció que algunos de los guardias estaban armados, lo que encendió aún más los ánimos.
Ante el caos, la Guardia Nacional y la Policía Municipal arribaron para calmar la situación y evitar que los vecinos cumplieran su amenaza de bloquear la carretera y el libramiento oriente.
Los residentes exigen asumir la administración del fraccionamiento y una auditoría total a las finanzas, asegurando que “ya se acabó la paciencia con los abusos”.
Se arma la campal en Residencial Leones: vecinos y guaruras se agarran por el control del fraccionamiento