Con Black Phone (2022), el director estadounidense Scott Derrickson logró un gran éxito de crítica y público. La historia, basada en un relato corto de Joe Hill, hijo de Stephen King, seguía a un tipo siniestro apodado El raptor que secuestraba a niños en su furgoneta cargada de globos negros haciéndose pasar por mago para luego asesinarlos en un juego macabro.
Una de sus víctimas era Finney, un chaval que recibía llamadas desde un teléfono negro de otros niños, ya fallecidos, que intentaban ayudarlo a salir de un búnker sin aparente escapatoria. Al final lograba escapar de las garras de ese malvado con máscara al que daba vida el actor Ethan Hawke en un digno desenlace. Precisamente, el intérprete ya había colaborado en el 2012 con Derrickson en Sinister, esta vez en el papel de víctima, en una película realmente terrorífica.
La película se ha proyectado hoy en el festival de Sitges, donde Derrickson ha causado baja
Pese a que Derrickson no tenía pensado hacer una secuela, la insistencia de Hill hizo que el director de cintas como El exorcismo de Emily Rose o Dr. Strange se sumara a una continuación que se sitúa ahora en 1982, cuatro años después de los turbios acontecimientos del relato original. Derrickson y el guionista C. Robert Cargill explicaron que fue el propio Joe Hill quien les dio la idea para la secuela. “Solo dijo: ‘Suena el teléfono, Finney contesta y es El raptor llamando desde el infierno’,” ha comentado Cargill.