La corrupción dentro de la Policía Rural vuelve a estar en el ojo del huracán: mandos señalados no solo por enviar a los elementos a trabajar en condiciones deplorables, sino también por presuntamente robar armamento y bienes asegurados.
El escándalo explotó tras el aseguramiento de una camioneta Ford 350 con blindaje artesanal en el municipio de Moris. En el operativo se contabilizaron cinco cajas de municiones calibre .50, pero al momento de la consignación misteriosamente solo aparecieron dos… ¡tres cajas desaparecieron como por arte de magia!
Elementos inconformes aseguran que no es la primera vez: denuncian que en cada detención se registran robos, abusos y malos tratos hacia los detenidos, dejando en claro que los mandos de la Policía Rural han convertido los operativos en su botín personal.
“Ya basta de encubrir a los responsables. El Secretario de Seguridad Pública Estatal debe voltear la mirada hacia la Policía Rural, porque la tropa está cansada de ver cómo se pierden armas, municiones y dignidad en cada intervención”, señalaron en tono de denuncia.
Lo que debería ser un ejemplo de legalidad hoy es un foco rojo de corrupción, donde hasta las balas se esfuman bajo las narices de la autoridad.
! Mientras los delincuentes roban a la gente… la Policía Rural roba lo que asegura.