El gobierno de Ucrania acusó a Rusia de haber desconectado desde hace cuatro días la central nuclear de Zaporiyia de la red eléctrica ucraniana, con la intención de enlazarla a un sistema bajo control ruso, lo que calificó como un intento de “robo” energético.
El canciller ucraniano Andrii Sibiga señaló que esta maniobra ignora riesgos de seguridad nuclear y pidió a la comunidad internacional presionar a Moscú para frenar lo que describió como una “apuesta nuclear peligrosa”.
El operador de la planta, bajo control de Rosatom, confirmó que la central funciona con generadores diésel de emergencia desde el 23 de septiembre, asegurando que existen reservas suficientes para mantener el enfriamiento de los seis reactores, aunque estos permanecen detenidos.
Ucrania advirtió que Rusia construyó 200 kilómetros de líneas eléctricas para conectarla a su propia red y reactivarla, lo que incrementa la tensión en torno a la instalación nuclear más grande de Europa, ocupada por fuerzas rusas desde 2022.
Ucrania denuncia a Rusia por desconectar la planta nuclear de Zaporiyia