Exigen justicia ante abusos sexuales y agresiones dentro del plantel
Chihuahua, Chih.— El escándalo estalló en la Escuela Secundaria Técnica 3101, donde decenas de padres de familia cerraron con candados las puertas del plantel, impidiendo el acceso a maestros y alumnos, luego de denunciar que un estudiante ha cometido abusos sexuales y agresiones físicas sin que autoridad alguna actúe.
Los inconformes señalan que desde septiembre de 2024 existen denuncias formales, pero tanto la Secretaría de Educación como la Fiscalía han hecho oídos sordos, dejando a la comunidad estudiantil en un estado de vulnerabilidad.
Padres afirman que el alumno señalado cuenta con condición de neurodivergencia, pero recalcan que eso no justifica que se ponga en riesgo a decenas de jóvenes.
Además, denuncian que el padre del agresor, un abogado laboral, ha promovido amparos para blindar a su hijo y evitar cualquier sanción, lo que califican como una burla a la justicia.
Con pancartas, consignas y total indignación, los manifestantes advirtieron que no abrirán la escuela hasta que las autoridades educativas y judiciales den la cara y garanticen la seguridad de los estudiantes.
“Nuestros hijos no regresarán a clases hasta que esto se resuelva, basta de impunidad”, gritaron las madres afuera del plantel.
La comunidad escolar vive momentos de tensión y los padres acusan un encubrimiento institucional que, de confirmarse, podría convertirse en uno de los casos más graves dentro del sistema educativo de Chihuahua.