Aunque el fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, dijo que tiene elementos suficientes para imputar a Abraham Alejandro F. D. de 24 años por el delito de homicidio y violación en contra de Jasiel Giovanny C. L. de ocho años, versiones internas de la corporación investigadora apuntan a que sigue sin consolidarse la acusación.
El sujeto detenido aparece como principal sospechoso del asesinato del menor de edad, localizado sin vida en un predio cerca del fraccionamiento San Agustín, lugar en donde él vivía con su mamá y su padrastro, y de donde supuestamente habría desaparecido la noche del miércoles pasado.
Según las versiones extraoficiales, Abraham se ha negado a cooperar desde que fue llamado a declarar a la Fiscalía, inclusó rechazó entregar su teléfono celular para ser analizado, mientras que la madre del niño, Guadalupe L., se negó a tener contacto con él cuando supo que era indiciado como sospechoso.
Los investigadores han dado a conocer que, sin embargo, no se han reunido evidencias para imputarle el homicidio, pues la casa ha sido cateada y se han hecho otras diligencias para tratar de establecer su participación, sin encontrar evidencia concluyente para presentarlo como imputado ante un juez.
El sujeto, presumiblemente, no tiene huellas de haber ejecutado el crimen ni se localizaron indiciones como sangre o rastros genéticos para acusarlo, razón por la que se mantiene privado de su libertad por la probable comisión del delito de omisión de cuidados, para lo que ya ha solicitado un abogado defensor que lo represente.
Esa falta de evidencias revelada por los investigadores, posiblemente sea lo que existe detrás en que la Fiscalía del Estado Zona Centro no ha solicitado la audiencia inicial ante el Tribunal Superior de Justicia del Estado, para poner a disposición de un juez de control penal a Abraham Alejandro.
El sujeto está retenido desde la mañana del jueves pasado, cuando fue llamado a declarar en torno a la desaparición del menor niño que estaba bajo su cuidado, después de que su madre saliera a trabajar; el sujeto fue quien alertó de la desaparición a la madre, diciéndole que había estado jugando en el parque cercano a su casa hasta cerca de las 11 de la noche.
El pequeño fue localizado sin vida el jueves alrededor de las dos de la tarde; la necropsia determinó que murió de golpes y puñaladas en el pecho y la espalda, además de que presentaba señas de violación sexual.
Al respecto, el fiscal Jáuregui sostuvo desde el viernes que el menor de edad nunca estuvo perdido, sino que fue asesinado.
“Ya tenemos una investigación muy avanzada y vamos a poder imputar al padrastro del niño; según las indagatorias que hemos recabado de manera puntual indican que él nunca estuvo perdido y además, tenemos elementos como para imputar a su padrastro”, refirió.
En ese mismo sentido, Jáuregui Moreno lamentó el hecho y dijo que solicitarán lo conducente.
“Es un hecho terrible y muy lamentable que se da en el seno de una familia, pero insisto, este niño por todo lo que estamos investigando no estuvo perdido. La señora (la mamá) estaba trabajando en el momento en el que pasaron los hechos, pero esto nos habla del drama que viven los entornos familiares”, externó el funcionario estatal.





