Chihuahua.- La versión de desaparición era mentira. El fiscal César Jáuregui confirmó que Jasiel fue víctima de abuso y homicidio, y que el autor sería su propio padrastro. Fue detenido y enfrenta cargos graves.
El cuerpo del menor apareció envuelto en una bolsa, en un lote baldío detrás de Praderas de San Agustín. Durante horas, la familia fingió su ausencia mientras ya sabían la verdad.
La Fiscalía actuó tras detectar inconsistencias. El padrastro, que decía buscarlo, ya fue presentado ante un juez. El crimen provocó rabia, indignación y repudio generalizado.
La sociedad exige justicia. El caso exhibe la vulnerabilidad de niñas y niños en su propio hogar, y la urgencia de actuar antes de que sea tarde.
No se perdió… lo mataron